Encontrarse con la naturaleza para sentirse bien

Encontrarse con la naturaleza para sentirse bien

¿Sufres de ansiedad durante tu proceso oncológico o por el proceso que atraviesa un familiar? ¿Te sientes con un alto nivel de estrés, fatiga crónica, presión alta o debilitad@?

 ¡Date un baño de bosque!

 

Los últimos estudios científicos confirman lo que ya sabíamos: la práctica del Shinrin-yoku o Baño de Bosque tiene beneficios saludables para el cuerpo y la mente. Indican que pasear entre los árboles actúa a modo de medicina, sin efectos secundarios y con coste cero para las administraciones.

La llamada medicina forestal, ha llegado también a nuestro país y se investiga para aportar más conocimiento sobre cómo los bosques son una fuente de salud.

 

CÓMO PUEDES TOMAR UN BAÑO DE BOSQUE

Consiste en pasar un tiempo en el bosque,cuanto más antiguo sea, mayor cantidad de fitoncidas (compuestos volátiles anticancerígenos que fortalecen el sistema inmunitario y cuyo efecto sobre el organismo a medio y largo plazo es mucho mayor de lo que se había podido imaginar)

Todas las actividades que ayuden a conseguir un estado de conexión contigo mismo y con el entorno son bienvenidas. Así de sencillo!!

Puedes realizar ejercicios de respiración, relajación, meditación, mindfulness, hacer taichi o yoga.

 

SUS EFECTOS TERAPÉUTICOS

Ganar en salud y bienestar, y prevenir la enfermedad, es en resumen de lo que aporta el tomar unos «baños de bosque».

Los beneficios psicológicos también han sido corroborados por los estudios de medicina forestal. Se relacionan, sobre todo, con la disminución de las emociones negativas: bajan los niveles de ansiedad, los síntomas asociados a la depresión, a la fatiga…

 

1. DISMINUYE EL CORTISOL Y EL ESTRÉS

 

Entre los que lo practican, con los cinco sentidos activados plenamente, los niveles de la hormona cortisol descienden sobre un 12%. Esta práctica mejora el ánimo y baja la ansiedad.

2. BAJA LA TENSIÓN ARTERIAL

 

Mientras se camina entre la naturaleza, con una actitud contemplativa, los sonidos y los olores que se perciben provocan una activación suave del córtex prefrontal y del sistema nervioso autónomo, a la vez que disminuye la tensión arterial. Todo ello contribuye a un estado de saludable bienestar y de relajación.

 

3. UN BUEN PROTECTOR DEL CORAZÓN

 

Dos científicos de la Chiba University, de Tokio –Miyazaki y Juyoung Lee– han estudiado los beneficios del contacto de la naturaleza a todos los niveles para nuestra salud.

El estudio afirma que entre los que practican el Shinrin-yoku hay un descenso del 5,8% en los infartos.

 

4. ALIVIA EL DOLOR CRÓNICO

 

El equipo de investigadores coreanos liderados por el Dr. Han analizaron el efecto de los baños de bosque en pacientes que padecían de dolor crónico, fatiga crónica o fibromialgia. Se evaluó la efectividad de un programa de baños de bosque unido a otras actividades complementarias (relajación, musicoterapia…), y se comprobó que los participantes obtenían mejoras psicológicas con disminución del dolor y mejora del estado de ánimo.

 

5. FORTALECE EL SISTEMA INMUNITARIO

 

Los estudios del Dr. Qing Li, inmunólogo de la Escuela de Medicina de Tokio, indican que los compuestos volátiles emitidos por los árboles son beneficiosos para las defensas.

Al pasear por un bosque, se respiran estos compuestos que, a su vez, aumentan significativamente la concentración en sangre de las células N.K. (del inglés Natural Killer), un tipo de glóbulos blancos que contribuye a la lucha contra las infecciones y el cáncer.

 

6. MEJORA LOS TRASTORNOS DEL SUEÑO

 

Después de la terapia forestal se experimenta una mejora en la profundidad, en el tiempo y en la percepción de calidad del sueño.

Se ha comprobado también que si los baños de bosque se llevan a cabo hacia la hora del atardecer, incrementa la mejora en el sueño nocturno en personas con dificultades para dormir, ya que la relajación que se produce por la menor necesidad de oxígeno del córtex cerebral es fisiológica y psicológica.

BENEFÍCIATE DE LOS TERPENOS

La densidad de terpenos anticancerígenos que se encuentran en la atmósfera del bosque varía en el transcurso de las estaciones. Aumenta drásticamente en abril y mayo, y en agosto alcanza su punto máximo. Se reduce un poco durante el otoño y en invierno llega al mínimo.

¿Dónde ‘bañarse’ en España?

Listado del Instituto DKV de la Vida Saludable de 12 bosques españoles para la práctica de ‘shinrin-yoku’. Más información y visitas guiadas en: Instituto de baños de bosque

¿Y qué hacer si no podemos escapar al bosque?

“La ciudad no tiene por qué aislarte de la naturaleza: los parques tienen una función igualmente terapéutica”, asegura José Antonio Corraliza.

 

Y una última recomendación del terapeuta gestalt Michel Abriel: “Sabemos que entre las macetas que cuidamos y nosotros se crea un vínculo afectivo, así que tener plantas cerca es altamente positivo. Y tengamos en cuenta que la aromaterapia, los aceites esenciales e incluso las infusiones son una forma de relacionarnos con lo natural sin movernos de casa”. Naturaleza de bolsillo… ¡sin insectos ni agujetas!

Desde la UE, este tema ha merecido su atención a través del programa COST (Cooperación en Ciencia y Tecnología). La Acción E39 –Bosques, Árboles y Salud Humana– involucró a 160 investigadores de 23 países durante cuatro años.

 

“El objetivo es incrementar el conocimiento de cómo los bosques pueden contribuir a una mayor salud y bienestar. Gloria Domínguez –ingeniera forestal, doctora en sociología y participante en la Acción E39– señala cómo desde el sector forestal y científico hay un cierto acuerdo en los beneficios que el bosque puede reportar a la salud”. “No obstante, desde el ámbito político, en nuestro país no ha habido ningún movimiento al respecto. Ahora las recomendaciones tienen que venir desde la sanidad pública –remarca–. Que el mensaje cale. Y que se apliquen políticas encaminadas a ello. Cuanto más valorado está el bosque desde el punto de vista social y de sus beneficios para la salud física y mental de la población, más se trabajará en la preservación”.

 

“En general, en Occidente el sistema sanitario está diseñado para curar enfermedades. En vez de recomendar salud”, opina el doctor Antoni Fernández Solá, especialista en medicina interna y experto en Síndrome de Sensibilización Central, que también participó en la Acción E39. “La biofilia es la apetencia, la afinidad innata, que tiene el ser humano de estar en contacto con la naturaleza, que es de donde viene, su ambiente originario. En las ciudades muchos de los espacios que hemos creado enferman…”

 

 

[Fuentes:https://www.cuerpomente.com/salud/beneficios-banos-bosque-shinrin-yoku_1735 http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20140808/54412779142/banos-de-bosque.html#ixzz3DZY3KzIo https://elpais.com/elpais/2015/03/09/eps/1425914174_251472.html ]

 

 

 

Andrea Mompó

Terapeuta Gestalt

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¿Es importante ir al psicólogo durante o después del tratamiento oncológico?

¿Es importante ir al psicólogo durante o después del tratamiento oncológico?

¿Cómo me puede ayudar un psicólogo en mi proceso de cáncer?

 

Podemos encontrar opiniones muy dispares si preguntamos a varias personas. Hay quien no puede vivir sin su psicólogo y quien considera que los problemas los puede/tiene que solucionar uno mismo.

 

No hay opiniones mejores o peores. Solo hay formas distintas de enfrentarse a unas situaciones u a otras, y momentos personales diferentes. Lo que está claro es que no es necesario sufrir y pasarlo mal cuando un psicólogo o terapeuta puede guiarte para identificar tus bloqueos, ayudarte con herramientas para afrontar situaciones dolorosas y buscar salidas a ese malestar.

 

Ania, psicóloga y terapeuta Gestalt, te cuenta en este vídeo cómo te puede ayudar un psicólogo.

 

Si te encuentras mal, no dudes en llamarnos o escribirnos.

 

 

Sesiones gratuitas para pacientes con cáncer y sus familiares.

 

 

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¿Qué es la Terapia Gestalt y por qué apostamos por ella en Contra el Cáncer Cambia el Guion?

¿Qué es la Terapia Gestalt y por qué apostamos por ella en Contra el Cáncer Cambia el Guion?

¿Qué es la Terapia Gestalt y por qué apostamos por ella en Contra el Cáncer Cambia el Guion?

En la asociación apoyamos y ofrecemos la atención psicológica desde una perspectiva de empoderamiento y desarrollo personal.

 

 

 

En situaciones complicadas en las que nos podemos ver envueltos, como puede ser el diagnóstico de un cáncer, podemos sufrir estados de shock que nos afecten tanto a nosotros como a nuestros familiares, y centrarse en la persona como un ente compuesto de cuerpo, mente y alma puede ayudar a su recuperación emocional desde un punto de vista humanista. Contra el Cáncer Cambia el Guion, es la única ONG que apuesta por la terapia Gestalt como terapia psicológica para trabajar con sus pacientes.

 

El cáncer es una enfermedad que influye y afecta a todas las esferas de nuestra vida desde la más obvia, la salud, hasta otras áreas periféricas pero no menos importantes como son la pareja, la familia, el trabajo, la economía o nuestra visión de la vida.

Tal y como nos revela un estudio del 2012 llevado a cabo en el Sistema Nacional de Salud de Reino Unido, este enfoque psicoterapéutico es efectivo para tratar procesos como la angustia, los miedos, la ansiedad, las crisis personales; duelos, rupturas, divorcios, pérdidas, cambios, depresión.

 

Si nos centramos en los menores, ya sea que padezcan la enfermedad o que tengan a un familiar cercano con ella, esta terapia ofrece un enfoque muy completo. Debido a la corta edad y a la falta de información que el adulto suele dar al niño, éstos muchas veces viven la enfermedad de manera mucho más traumática de lo que deberían. Cuando un niño no sabe y no tiene información suficiente o no la entiende, desarrolla su imaginación y, a veces, esa construcción imaginaria es más catastrófica que la realidad. Otro asunto a trabajar, que muchas veces se deja de lado, son los sentimientos y emociones que desarrolla el menor. Preguntar al menor por sus emociones es importante para abrirle un espacio donde pueda expresarse, preguntar sus dudas y sus miedos. En este sentido, la terapia Gestalt ofrece ese espacio a los menores a través del juego y el uso de diferentes técnicas, como puede ser la caja de arena. 

 

A rasgos generales, el objetivo de la terapia es aumentar tú capacidad de auto-apoyo, conciencia y recursos personales, permitiéndote llegar a ser más completo, creativo y liberarte de los bloqueos y asuntos inconclusos para que puedas relacionarte con las experiencias vitales de una forma más libre, responsable y satisfactoria.

Buscamos que la persona se entienda y se acepte y, a través de ello, poder ir realizando cambios que le lleven a una sensación de mayor bienestar y equilibrio en la relación de cada uno consigo mismo y con los demás.
 
Desarrollamos un observador interno que nos ayuda a darnos cuenta del efecto que tiene lo que hacemos y no hacemos, lo que sentimos, lo que decimos y no decimos, de manera que la persona adquiera mayor conciencia y mayor responsabilidad en el uso de la libertad de utilizar un recurso u otro en el manejo de las situaciones. Trabajaremos desde lo que sucede en el presente, el aquí y ahora, y miraremos al pasado para localizar y entender cómo ha sido tu historia para ser lo que eres ahora y manejarte en la vida para vivir en armonía contigo mismo y con quien te rodea.
 
También tiene preferencia por la atención y aceptación de la experiencia. Atención, para la terapia Gestalt significa atenderse así mismo, lo que durante el proceso oncológico repiten tan a menudo como es el autocuidado, identificando las emociones y sentimientos que se producen, de tal forma que no haya huida de lo que se experimenta, como por ejemplo los efectos secundarios de los tratamientos biomédicos: condicionamiento a los vómitos debidos a la quimioterapia, adaptación a la nueva imagen después de una mastectomía, etc.
¿Cómo es el proceso a seguir en la terapia Gestalt en relación al cáncer?
 

A modo de resumen, en la siguiente imagen te mostrarmos cómo podemos trabajar con esta terapia según las fases de la enfermedad:

 
 
 

“La terapia gestáltica, al enfatizar la conciencia de uno mismo y del mundo, se convierte en una forma de vida y de sentir que parte de la experiencia propia. Intenta integrar la personalidad fragmentada o dividida. Para ello se sirve de un enfoque no interpretativo que tiene lugar en el aquí y ahora”.

Fritz Perls (1893 – 1970), médico neuropsiquiatra y psicoanalista, fue el creador de la Terapia Gestalt.

 

Te animamos a probar la terapia Gestalt con nosotros, ya seas paciente, expaciente o familiar, y darle un enfoque holístico a la situación en la que te encuentras en relación con el cáncer.

Andrea Mompó
Andrea Mompó

Terapeuta Gestalt
Coordinadora CECCEG

¿Tienes alguna duda?

 

 

Escríbemos a hola@contraelcancercambiaelguion.org con tus dudas y agruparemos todas vuestras preguntas para realizar un webinar sobre los temas que más os interesen.

 

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Aislamiento hospitalario, ¿Cómo se vive?

Aislamiento hospitalario, ¿Cómo se vive?

Navidades diferentes, navidades con cáncer.


Llega la navidad, época de encuentros y reencuentros, de cenas de amigos, compañeros de trabajo y familia. Este año la navidad va a ser diferente. La COVID-19 nos ha cambiado el rumbo y lo que antes nos parecía “lo normal” ahora es “lo extraordinario”.


Hemos pasado del contacto físico al virtual, de los abrazos a los saludos en la distancia; de la sonrisa de oreja a oreja a la sonrisa con los ojos porque la mascarilla oculta nuestra boca.


Todo esto que parece nuevo, para los que vivimos o hemos vivido y convivido con el cáncer es algo habitual. El riesgo de que cualquier “bichillo” nos pueda hacer daño, es un miedo que nos acompaña diariamente durante la enfermedad y después de haberla superado.

¿Y qué sucede con la Navidad? Esta Navidad que para millones de personas este año va a ser diferente, para los pacientes con cáncer y sus familiares la vida es diferente hace tiempo, y la Navidad lo será aún más rara si cabe con los protocolos cada vez más estrictos para los pacientes oncológicos. Un desafío más que se suma a la enfermedad.


En mayo del 2013 a mi hijo pequeño le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda. Acababa de cumplir 13 años. Su vida y la de toda la familia dio un giro de 180º. Pasamos de tener planes de futuro a vivir, valorar y disfrutar cada segundo. El proceso de Guille fue largo, como el de muchas personas con cáncer.


Posiblemente no te acostumbras a vivir con ello, pero si aprendes a vivir en la nueva situación.

La enfermdad cambió el sentido que teníamos de la Navidad para los adultos que rodeábamos a Guille. Las prioridades con el cáncer cambian, y mucho. Pero ya sabemos lo importante que son estas fechas “mágicas” para los niños. Fueron varias Navidades las que pasamos rodeados de incertidumbre y nos inventamos otras formas de vivirlas. Desde entonces, ya nunca más unas Navidades volvieron a ser lo mismo para nosotros.

La primera fue pre-trasplante, lo que se traduce en evitar contacto con cualquier persona para evitar riesgos previos al trasplante. En Navidad nos tocaría estar en el hospital por lo que ya serían “diferentes”. Así que decidimos vivir la llegada de Papá Noel en el día de San Nicolás, como hacen alemanes y holandeses, ¿por qué no? En casa, con la decoración navideña, comida especial (saludable y libre de grasas) y con la misma ilusión y emoción. Realmente fue un día muy especial e inolvidable.


A la semana, los planes cambiaron. El trasplante cambiaba de fecha. Lo aplazaban a enero. En medio, dos chutes potentes de quimio. Navidades entre hospital y casa, sin visitas y sin contacto de otras personas que no fuésemos convivientes.


¿Cómo es una Navidad en el hospital oncológico pediátrico?

Puede que suene raro, pero es alegre. Se celebra la vida, en la fecha que sea. En Nochebuena y Nochevieja las familias hospitalizadas se unen para compartir momentos, situaciones, sentimientos y la alegría de ver a nuestros hijos sonreír juntos ¿puede haber mayor regalo?


Posiblemente este año las personas ingresadas o aisladas lo vivan con mayor tensión aún, mayores restricciones. Pero no importan las fechas ni el lugar, lo verdaderamente importante es el cómo lo vives y con quién, aunque sea virtual. Si estás receptivo la ilusión y el amor se siente de la misma forma.


Mi consejo es que vivas las Navidades, tus Navidades, de la forma en la que quieras, y cuándo quieras. Busca salidas a las limitaciones y reinventa esos momentos de ilusión.





Marta Brule.

Coach oncológico

Superviviente de cáncer

Cáncer y Terapia Gestalt: Cómo ayuda a pacientes de cáncer y familiares

Cáncer y Terapia Gestalt: Cómo ayuda a pacientes de cáncer y familiares

Mi nombre es Wilson. Desde los siete años fui diagnosticado de quiste tirogloso. A los 14 años tuve recesión y a los 21 años el pronóstico que me dieron fue “tienes tres meses de vida”.

 

Para entonces ya me habían realizado dos cirugías y varias sesiones de quimio y radioterapia a conveniencia de mi tratamiento como niño/adolescente, así que decidí hacerme una tercera cirugía, aunque los médicos no creían que pudiese salir bien ya que mi tumor estaba muy avanzado.

 

Después de casi 20 años entre hospitales y quirófanos creí que por fin todo se había solucionado; pero en mi garganta volvieron a aparecer síntomas que indicaban una inadecuada recuperación. Los médicos me aseguraron que una cuarta cirugía no sería posible pues no tenía piel suficiente en mi cuello.

 

Deseo compartirte en este breve artículo cómo la terapia Gestalt me ayudó a recuperar mi fuerza, autoestima y poder, convirtiéndome en lo que soy ahora: un hombre que ayuda y acompaña a otr@s para trascender el sufrimiento.

 

Me acerqué a la Gestalt buscando mi propia recuperación y al paso del tiempo me convertí en formador y terapeuta Gestalt. Durante este tiempo aprendí a:

 

– Reconocer y expresar mis emociones de una manera asertiva.

– Identificar mis conflictos internos para comunicarme mejor con los demás.

– Darme cuenta cómo afectaban mis pensamientos al bienestar de mi cuerpo.

– Liberar mis emociones de forma creativa.

– Recuperar mi fuerza mental reconociendo los pensamientos que me debilitaban.

– Re-ilusionarme por la vida.

 

¿Qué es la terapia de Gestalt?

La terapia Gestalt es un modelo de terapia que tiene como objetivo permitir al paciente desbloquear y superar experiencias traumáticas; a través de la expresión de sus emociones, resolución de asuntos inconclusos del pasado, comprensión de la responsabilidad en sus comportamientos y experimentación de la vida presente.

 

Mi forma de trabajo

Llevo más de 15 años acompañando procesos de duelo, ansiedad, separación, adicción y depresión; logrando que las personas liberen y transformen sus sufrimientos para que recuperen su poder. Trabajo de manera integral comprendiendo al ser humano a partir de su cuerpo, mente y espíritu. Me comprometo con cada proceso y pido lo mismo a mis clientes, involucro además herramientas de la NLP e Inteligencia emocional.

 

¿Por qué la terapia Gestalt ayuda a personas con cáncer o a sus familiares?

Este tipo de terapia, facilita la expresión y liberación de emociones; permitiendo a las personas compartir todo lo que se experimenta ante la enfermedad o en el acompañamiento de la misma; emociones y sentimientos que se generan en estas situaciones como son la rabia, incomprensión, culpa, tristeza, frustración e impotencia. Gracias a la aplicación de esta terapia los pacientes se pueden sentir acompañados y aliviados.

 

Beneficios de la terapia Gestalt:

– Comprensión y gestión de emociones.

– Liberación del Sufrimiento.

– Mejora en la comunicación.

– Recuperación de la motivación, el poder y la fuerza personal.

La vida me dio una segunda oportunidad y se que fue así para acompañar a otros en su auto-recuperación y transformación personal.

 

 

 

Wilson Ayerbe Méndez

Psicoterapeuta Gestalt y Trainer en NLP

Experto en comunicación no verbal (ETAC/ESAC)

Instructor de Aikido

 

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¿Cómo manejar el estrés ante el diagnóstico de una enfermedad?

¿Cómo manejar el estrés ante el diagnóstico de una enfermedad?

Al recibir por primera vez el diagnóstico de una enfermedad es normal que sintamos y pensemos muchas cosas. Entre ellas ,está el famoso “Estrés”.


En su inicio, el estrés estaba definido como “Síndrome de adaptación general”. Es decir, al adaptarnos a una situación nueva el organismo se pone en marcha para reajustarse y hacerse cargo de la nueva situación. Parte de ese estrés es “positivo” pero a veces puede ser “negativo”. En cualquier caso, siempre es una reacción fisiológica inicial necesaria para poder adaptarnos.


En concreto se identificó un síndrome de adaptación específico en pacientes de alguna enfermedad: el «Síndrome de sólo estar enfermo”. Es decir, un estrés que nos produce el mero hecho de estar enfermo, un tipo de estrés adaptativo. Dicho de otra forma, el cuerpo se prepara para reaccionar a una nueva situación ante la que nos sentimos sin recursos.


¿Por qué te cuento todo esto?


Lo primero que te quiero trasmitir es que es natural y normal cualquier reacción que se pueda tener al recibir un diagnóstico y, después, al convivir con ese diagnóstico, tanto si nos pasa a uno mismo como si somos familiares cercanos. Vamos a necesitar adaptarnos continuamente a nuevas situaciones.

Lo segundo es que de esa reacción natural (ese estrés positivo del que te hablaba al empezar) el hecho de activarnos, nos va a permitir energizarnos para poder cubrir las necesidades que se presenten. De alguna forma nos va a preparar para la acción y para el cambio.


La terapia puede ayudar facilitando la integración de patrones que tenemos más o menos fijos y ayudándonos a flexibilizarlos, experimentar formas nuevas de ser y sentir y, sobretodo, acompañarnos en este proceso de adaptación a una nueva realidad.

En nosotros hay una cantidad de potencialidades que solo toman forman en el momento que son necesarias, ajustándonos de nuevo de forma creativa a nuestro entorno. Es decir, son nuevas formas de percibir el mundo y percibirnos.


Tenemos que tener en cuenta que toda adaptación lleva un tiempo. El tiempo que nosotros necesitamos (y nosotros somos mente y cuerpo).


La sociedad hoy en día nos empuja a adaptarnos cada vez más rápido. Como si fuese una carrera estar bien lo más pronto posible. Al final es casi como comerse un filete sin masticar.


No respetamos el tiempo que necesitamos para procesar lo que nos ocurre y vamos corriendo a “estoy bien” “lo llevo bien” “no pasa nada” sin tomarnos el tiempo que necesitamos. No lo que marque la sociedad. No lo que digan las estadísticas. No lo que nos digan nuestros seres queridos.


Te invito a que te tomes un momento para parar, cerrar los ojos, y con la mano en el corazón te preguntes “¿Qué necesito yo ahora?”

A la mayoría nos cuesta responder a esta pregunta al principio. Solo sabemos que no estamos bien o que no sabemos qué hacer. Es ahí donde salimos a buscar orientación y ayuda para sentirnos mejor, cuando nos damos cuenta de que lo que hacíamos hasta ahora ya no nos vale.

Y esa orientación ¿Cómo funciona? ¿En qué consiste? ¿Cómo distingo lo que quiero de lo que necesito? Poco a poco. Aprendiendo a reconectar con nosotros mismos. No solo con nuestra mente sino también con nuestro cuerpo. No solo con nuestros pensamientos sino también con emociones y sensaciones.


Si has leído hasta aquí y te sientes abrumado o abrumada, no te encuentras bien y consideras que necesitas ayuda, no rechaces esa necesidad. El trabajo consiste en reaprender y, el proceso, es sencillo. No es nada mágico ni radical. Está a tu alcance. Fundamentalmente consiste en hablar y que el psicólogo nos haga de espejo y nos ayude a traer a nuestra atención palabras, gestos, tonos de voz, que apenas notamos de lo automatizados que los hacemos.


Es como aprender a andar de nuevo, pero esta vez poniendo conciencia en cada paso, aquí y ahora.

El único sitio donde podemos estar es en el presente. Si nos centramos demasiado en el futuro o en el pasado nos perdemos de nosotros mismos. Así, el primer paso es localizar nuestra atención aquí y ahora.


Todo lo que tenga que ver con el cuerpo y la mente lo podemos entrenar. Para ello el mindfulness nos puede ayudar. Hagamos una prueba. Cierra los ojos. Haz un par de respiraciones profundas. Si vienen pensamientos a tu mente es natural, déjalos ir como si fuese una nube y los llevase el viento. Lleva tu atención a tu respiración. Intenta durante unos momentos seguir la respiración, sin controlarla. Cada respiración es diferente a la anterior y diferente a la que le sigue. Lleva ahora la atención a tus pies.

Si tienes los ojos cerrados ¿Cómo sabes qué tienes pies? Si quieres tómate un momento, completando la siguiente frase. “Gracias pies por ……”


¿Cómo te has sentido?


Pequeños ejercicios de atención como estos nos ayudan a percibir la realidad de otra forma. No solo a darnos cuenta de nuestro cuerpo, también a desligarnos de nuestros pensamientos. No somos lo que pensamos. Somos eso que observa nuestros pensamientos y que dirige nuestra atención.

Quizás todo esto que te cuento te asusta un poco en un primer momento. Te invito a entrar en las redes sociales de Contra el Cáncer Cambia el Guion y en la web contraelcancercambiaelguion.org para conocer con más detalle la terapia Gestalt y la forma de trabajar que tenemos los distintos colaboradores.


Si lo consideras oportuno, contacta conmigo o con la ong. Juntos crearemos un espacio donde puedas ser tú mismo, sin máscaras, sin necesitar hacerse el fuerte, sin controlar la rabia o angustia que sientes, sin fingir que estás bien o que tienes todo controlado. Un espacio para ti en el que puedas permitirte ser y sentir. Sin juicios y sin culpa. Un lugar con acompañamiento y con soporte.


Ania de Francisco. Psicóloga y terapeuta Gestalt. Contra el Cáncer Cambia el Guion


Ania Andrade

Psicóloga y terapeuta Gestalt

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¿Cómo aceptar la pérdida de un ser querido?

¿Cómo aceptar la pérdida de un ser querido?

Uno de los factores que impiden la aceptación de la realidad de la pérdida de un ser querido son los asuntos pendientes o inconclusos que tenemos con la persona fallecida.


La relación en sí misma ha podido quedar inconclusa. El doliente se halla aún cargado con mucha emoción acumulada y no expresada: viejos resentimientos, frustraciones, antiguas heridas, culpas e incluso amor y aprecio que no han sido expresados.Esto suele ocurrir producto de nuestro aprendizaje en la represión de emociones y sentimientos que, no lejos de desaparecer, se aposentan en el cuerpo a modo de bloqueos, problemas en la musculatura, inhibición de la respiración, entre otros.


Es una realidad que nuestro cuerpo es el espejo de lo que ocurre en nuestra mente emocional y, lo reprimido en ella se traduce tarde o temprano al plano corporal.

En este punto es importante remarcar que, como no somos del todo conscientes de los efectos en la relación mente-cuerpo, estos problemas pasan desapercibidos y continuamos el funcionamiento diario sin ponerle solución. Esta falta de capacidad de darse cuenta nos imposibilita el concluir situaciones emocionales.


La presencia de estas emociones inexpresadas dificulta poner término a la relación, sencillamente debido a que la otra persona ya no está cerca para escucharlas.

Una de las formas para resolver las emociones inexpresadas es que la persona exprese sus sentimientos a la persona que se ha alejado y, para ello, una de las técnicas por excelencia en Terapia Gestalt es la técnica de la Silla Vacía. El uso de esta técnica tiene la finalidad de hacernos conscientes de nuestros sentimientos, emociones y conductas con referencia a la situación que estamos viviendo. En concreto, en la silla vacía la persona va entablando diálogos entre las dos partes en conflicto hasta que las integra y las hace suyas, reincorporándolas a su personalidad. En el caso de una persona en duelo por la ausencia de un ser querido esta técnica sirve como oportunidad y soporte para recolocar a la persona que ha partido en un lugar distinto dentro de nuestro corazón y poder así transformar nuestros bloqueos emocionales en oportunidades de crecimiento y madurez emocional.


Otra forma de dar salida a esas emociones y sentimientos mediante esta terapia humanista, es identificar esos bloqueos emocionales y darles salida, dejar fluir las emociones para disipar esos atascos en el plano corporal mediante ejercicios con el cuerpo y con las sensaciones que en él se dan en el momento presente y que tienen que ver con la pérdida del ser amado.


¿Estás pasando por una fase de duelo? Que no te preocupe si hace mucho que se marchó la persona o ha sido recientemente, lo importante es saber identificar que necesitas apoyo para finalizar una etapa y poder avanzar sin que la pérdida de la persona querida y el duelo inconcluso te impidan evolucionar.


¡Ponte en contacto con nosotros y empecemos la primera sesión!




Emilia Iborra

Psicóloga y Terapeuta Gestalt

Colaboradora de Contra el Cáncer Cambia el Guion

Contraelcancercambiaelguion.org

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Relato de un terapeuta en el acompañamiento a un familiar con cáncer

Relato de un terapeuta en el acompañamiento a un familiar con cáncer

Era un 26 de abril, mediodía luminoso, el aire era limpio y puro, el campo lleno de margaritas salvajes, amarillas, muy amarillas, podía respirar y sentir profundamente mientras corría por el Pardo. Pensé lo impresionante que era poder estar tan presente en ese momento y la fuerza que me daba esta emoción para afrontar mi vida. Una carrera muy especial.


Al día siguiente, también al mediodía, acompañé a mi madre a hacerse una ecografía. Se subió a la cama, se tumbó y la ecógrafa empezó a explorarla mientras yo estaba en una habitación contigua desde donde podía ver y oír. La ecógrafa indicó a mi madre que no se moviera y sin saber por qué algo se movió dentro de mí. Miré a la ecógrafa y ella hizo lo mismo. Entonces algo dentro de mí se estremeció y se rompió. Días y análisis más tarde aparecieron las terribles palabras: Cáncer y Escáner.


El dolor, la angustia y la necesidad de creer que habíamos llegado a tiempo iba apoderándose de todos.

El escáner hizo aparecer otra terrorífica palabra: metástasis. Palabra que trajo al presente la consciencia de la muerte de mi madre, y por extensión la de mi padre, que también estaba bastante perjudicado de salud.

Desde entonces aprendí a acompañar a mi madre en su angustia sin intentar cambiar lo que sentía, lo cual me supuso aceptar y sentir esa angustia como mía. Desde entonces aprendí a perder día a día a mi madre y sostener el dolor tan extraordinario de mi corazón, y a acompañarle en la consciencia de su propia muerte. Desde entonces, aprendí que solo tenemos el momento presente, eso que la Gestalt me había enseñado, el darse cuenta del aquí y el ahora. Una cosa es aprender y, otra muy distinta, vivirlo personalmente, con lo que ello implica: algo de mi ser se estaba perdiendo, desprendiendo.


Durante este tiempo es posible que haya sido capaz de enseñar, con distintas técnicas, a mi madre y a mi padre la forma de gestionar su angustia, su miedo, sus creencias acerca de cómo afrontar esta situación. Y, sin ninguna duda, lo más importante es haber podido estar presente en sus procesos, acompañándoles, sosteniendo la perdida, la angustia, el dolor, las risas, los buenos momentos y los ratos de tristeza, respetando sus emociones, sus procesos, y también sus tiempos.


Estoy convencido de que este estar presente ha sido, y es, el mayor consuelo para todos.

Aprendí en primera persona lo que había leído poco antes en un libro del Dr. Perry, psiquiatra americano: un entorno amoroso es la mejor terapia que cualquiera de nosotros podemos recibir.





Manuel jiménez Díaz

Terapeuta Gestalt

Experto en gestión y resolución de conflictos y acompañamiento a familiares con cáncer

hola@contraelcancercambiaelguion.org

Experto en gestión y resolución de conflictos personales y experiencia en  acompañamiento de familiares con cáncer.