Una nueva forma de entender el cáncer

El ejercicio físico,
otro aliado contra el cáncer

Practicar ejercicio físico adaptado durante el proceso oncológico ayuda a reducir los efectos secundairos del tratamiento, mejora el funcionamiento físico, la salud mental del paciente y reduce la mortalidad. Así lo indican los últimos estudios sobre ejercicio físico y cáncer.

Mejora el uso de energía, el funcionamiento del sistema nervioso, la capacidad pulmonar y la eficiencia cardiaca, entre otras cosas.

Mejora los ciclos del sueño y la calidad del descanso.

Contribuye al bienestar mental del paciente, mejora la autoestima y reduce la depresión.

¿Quieres saber más información y cómo acceder al servicio?

Trabajamos en colaboración con el IPEFC, preparadores físicos especializados en ejercicio y cáncer. Subvencionamos el programa que mejor se adecúe a la situación del paciente con un monto que oscila entre el 20 y el 80% dependiendo de los ingresos personales y de la unidad familiar conviviente.

Escríbemos y te llamaremos para darte más información del programa.